So
What! XIMO
TEBAR with Dr LONNIE SMITH
& BILLY BROOKS
The
Jazz Guitar Trio Vol. 2
To
the memory of Lou Bennett

wea
1997
Dedicatoria a Lou Bennett
"Querido maestro, a pesar de que ya no estas
entre nosotros, tu peque–a pero gran figura se queda para
siempre grabada en mi memoria y en mi corazon. Gracias
por legarme tu sombrero (el del pajarito), por indicarme
el camino y por brindarme tu extraordinaria compa–’a.
Con todo mi respeto y admiracion, hasta siempre MAESTRO".
Ximo Tebar |
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"Una
vez mas este disco confirma a Ximo Tebar como uno de los grandes
valores del jazz nacional, ya que a su extraordinaria tecnica
añade una asombrosa sensibilidad y una inusual facilidad
para la improvisacion. La eficiencia de Billy Brooks en la
bateria y la sutileza de Lonnie Smith en el Hammond B-3 redondean
un delicioso derroche de swing. Absolutamente recomendable."
Jazz Red
Produccion,
arreglos y direccion: Ximo Tebar.
Ximo
Tebar, guitarra. Dr. Lonnie Smith, organo Hammond
B3. Billy Brooks, bateria.
Colaboraciones
en "Bennett's got the blues": Loti Lewis,
lead vocals, Santi Navalon, drums programming. Jesus
Gabaldon, bass. Eva Baza, Coral Cubells, Arantxa Dominguez
& Cristina Blasco, background vocals
REPERTORIO
/ SONGS:
1- Bennetts got the blues (X. Tebar)
2- Acid Changes (X. Tebar)
3- Freddie Freolader (Miles Davis)
4- I'll Remember April (Raye-De Paul-Johnson)
5- Polka dots and Moobeams (J.Van Hausen)
6- So What ! (Miles Davis)
7- Alligator boogaloo (Lou Donaldson)
8- Billies bounce (Charlie Parker)
Notas
Cd
Desde un
club imaginario by Juanma Jativa
Respira este ‡lbum el aire del concierto en vivo, la instantaneidad
del momento irrepetible, la urgencia del ensayo concienzudo
y tambiŽn la frescura de la decisi—n tomada en un momento
de euforia. De tal suerte que, aun sin ser una grabaci—n en
directo, con un poco de imaginaci—n se pueden escuchar al
fondo de este So what el tintineo de copas y los murmullos
de las mesas en un club. Un virtual club de jazz. Se pueden
hasta percibir la sudorosa energ’a de Billy Brooks, los gestos
gozosos de Ximo TŽbar al mirar hacia sus acompa–antes tras
un solo estimulante y la sonrisa c—mplice del Dr. Lonnie Smith
sin levantar las manos de su Hammond B3. Para quien asistiera
a alguno de los conciertos de la gira que llev— a cabo el
tr’o a principios de 1997, el ambiente de esas noches resultar‡
probablemente reconocible: c‡lido, afable, entusiasta y con
r‡fagas exuberantes. Pero tambiŽn con una diferencia perceptible:
donde Billy Brooks se mostraba desbordante a un lado del escenario,
en el estudio de grabaci—n este maestro de la bater’a acota
el discurso personal sin abandonar algunas de sus armas m‡s
sutiles, como el manejo del charles o las escobillas, para
ponerlas al servicio del guitarrista valenciano. Como si actuara
de lanzadera, el impulso r’tmico de Brooks se revela esencial
en la forma —ptima con que Ximo TŽbar aborda el repertorio
escogido para la ocasi—n. Se trata de un repertorio sobre
el que el guitarrista valenciano proyecta su faceta m‡s ortodoxa
como mœsico de jazz. Esta afirmaci—n abarca Acid Changes,
composici—n original y buena muestra del talante apasionado
de su autor. En ese sentido, la grabaci—n se distancia, aunque
s—lo relativamente, del aroma mediterr‡neo habitual de sus
grabaciones. Es mas bien una continuaci—n de otro disco registrado
cinco a–os antes en compa–’a de Lou Bennett e Idris Muhammad.
De hecho, el —rgano vuelve a ocupar una posici—n preponderante,
ahora en manos de otro especialista del instrumento como es
el eclŽctico y vers‡til Dr. Lonnie Smith. De esa vena genuinamente
jazzistica hay buenos ejemplos en dos est‡ndares en tempos
bien diferentes incluidos en esta selecci—n, como son Polka
Dots and Moonbeans, deliciosa balada aqu’ tratada con sumo
mimo y pulcritud o Ill remember April, acometida sin
rodeos y concluida con la misma contundente precisi—n. En
ambas late el pulso de Wes Montgomery. Miles Davis aparece
por partida doble y con doble, probablemente, intenci—n. Mientras
en So what, el guitarrista da rienda suelta a sus dotes de
improvisador aprovechando la estructura modal del cŽlebre
tema de Davis, en Freddie Freolader, se zambulle de lleno
en el blues, uno de sus terrenos favoritos. La impronta de
George Benson, una de las influencias reconocidas por el guitarrista
valenciano, est‡ presente en Billies bounce, pieza de
Charlie Parker convertida en efervescente di‡logo a tres voces
sin apenas tiempo para respirar. La elecci—n de Alligator
bogaloo tiene sin duda que ver con la presencia Dr. Lonnie
Smith, que contribuy— a este Žxito del saxofonista Lou Donaldson
en los a–os sesenta. El Hammond insufla un inequ’voco sabor
de Žpoca, en animado juego con un TŽbar que parece redescubrir
de forma inocente uno de los ritmos que amenizaron las pistas
de baile hace dŽcadas. HomogŽneo en su textura pero de referencias
mœltiples, este disco constituye un paso adelante en la carrera
de un mœsico que se proyecta en direcciones diversas y complementarias.
Con un denominador comœn: la facilidad de comunicaci—n y la
falta de prejuicios. No es casualidad que uno de los dos œnicos
temas firmados por TŽbar sea Bennetts got the blues,
expl’cito homenaje p—stumo al organista, fallecido justamente
al tiempo de esta grabaci—n. La chispeante relaci—n maestro-alumno,
cuajada de anŽcdotas y reflejada en numerosas colaboraciones,
que ambos mantuvieron a lo largo de varios a–os subyace en
esta composici—n propia, donde pone la voz Loti Lewis, una
cantante que vive e interpreta el blues con especial sinceridad.
Como contraste, y en cuanto al resultado final, Bennetts
got... tiene poco que ver con el resto del ‡lbum. Tebar ha
decidido conjugar en este homenaje musical el pasado y el
presente, el sentimiento del blues y el esp’ritu de celebraci—n
colectiva del gospel con el ritmo electr—nico de la pista
de baile mas actual y el cuerpo a cuerpo de la mœsica en vivo.
J.M. J‡tiva
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