"Le jazzman espagnol des annèes 90. Un improvisateur de aute volée"
P. Ardonceau, Jazz Magazine, Février 1998

"Tebar´s jawdropping virtuosity is a striking as his ability to swing hard with a deep blues feeling, filtered through Wes Montgomery via Paco de Lucia. Tebar is exploding onto the international jazz scene with a wholly original Mediterranean sensibility."
T. Berne, Billboard-Music&Media March 2003

 

So What! XIMO TEBAR with Dr LONNIE SMITH & BILLY BROOKS
The Jazz Guitar Trio Vol. 2 To the memory of Lou Bennett


wea 1997
Dedicatoria a Lou Bennett
"Querido maestro, a pesar de que ya no estas entre nosotros, tu peque–a pero gran figura se queda para siempre grabada en mi memoria y en mi corazon. Gracias por legarme tu sombrero (el del pajarito), por indicarme el camino y por brindarme tu extraordinaria compa–’a. Con todo mi respeto y admiracion, hasta siempre MAESTRO". Ximo Tebar

 

"Una vez mas este disco confirma a Ximo Tebar como uno de los grandes valores del jazz nacional, ya que a su extraordinaria tecnica añade una asombrosa sensibilidad y una inusual facilidad para la improvisacion. La eficiencia de Billy Brooks en la bateria y la sutileza de Lonnie Smith en el Hammond B-3 redondean un delicioso derroche de swing. Absolutamente recomendable."
Jazz Red

Produccion, arreglos y direccion: Ximo Tebar.

Ximo Tebar, guitarra. Dr. Lonnie Smith, organo Hammond B3. Billy Brooks, bateria.

Colaboraciones en "Bennett's got the blues": Loti Lewis, lead vocals, Santi Navalon, drums programming. Jesus Gabaldon, bass. Eva Baza, Coral Cubells, Arantxa Dominguez & Cristina Blasco, background vocals

REPERTORIO / SONGS:
1- Bennett’s got the blues (X. Tebar)
2- Acid Changes (X. Tebar)
3- Freddie Freolader (Miles Davis)
4- I'll Remember April (Raye-De Paul-Johnson)
5- Polka dots and Moobeams (J.Van Hausen)
6- So What ! (Miles Davis)
7- Alligator boogaloo (Lou Donaldson)
8- Billie’s bounce (Charlie Parker)

Notas Cd
Desde un club imaginario by Juanma Jativa

Respira este ‡lbum el aire del concierto en vivo, la instantaneidad del momento irrepetible, la urgencia del ensayo concienzudo y tambiŽn la frescura de la decisi—n tomada en un momento de euforia. De tal suerte que, aun sin ser una grabaci—n en directo, con un poco de imaginaci—n se pueden escuchar al fondo de este So what el tintineo de copas y los murmullos de las mesas en un club. Un virtual club de jazz. Se pueden hasta percibir la sudorosa energ’a de Billy Brooks, los gestos gozosos de Ximo TŽbar al mirar hacia sus acompa–antes tras un solo estimulante y la sonrisa c—mplice del Dr. Lonnie Smith sin levantar las manos de su Hammond B3. Para quien asistiera a alguno de los conciertos de la gira que llev— a cabo el tr’o a principios de 1997, el ambiente de esas noches resultar‡ probablemente reconocible: c‡lido, afable, entusiasta y con r‡fagas exuberantes. Pero tambiŽn con una diferencia perceptible: donde Billy Brooks se mostraba desbordante a un lado del escenario, en el estudio de grabaci—n este maestro de la bater’a acota el discurso personal sin abandonar algunas de sus armas m‡s sutiles, como el manejo del charles o las escobillas, para ponerlas al servicio del guitarrista valenciano. Como si actuara de lanzadera, el impulso r’tmico de Brooks se revela esencial en la forma —ptima con que Ximo TŽbar aborda el repertorio escogido para la ocasi—n. Se trata de un repertorio sobre el que el guitarrista valenciano proyecta su faceta m‡s ortodoxa como mœsico de jazz. Esta afirmaci—n abarca Acid Changes, composici—n original y buena muestra del talante apasionado de su autor. En ese sentido, la grabaci—n se distancia, aunque s—lo relativamente, del aroma mediterr‡neo habitual de sus grabaciones. Es mas bien una continuaci—n de otro disco registrado cinco a–os antes en compa–’a de Lou Bennett e Idris Muhammad. De hecho, el —rgano vuelve a ocupar una posici—n preponderante, ahora en manos de otro especialista del instrumento como es el eclŽctico y vers‡til Dr. Lonnie Smith. De esa vena genuinamente jazzistica hay buenos ejemplos en dos est‡ndares en tempos bien diferentes incluidos en esta selecci—n, como son Polka Dots and Moonbeans, deliciosa balada aqu’ tratada con sumo mimo y pulcritud o I’ll remember April, acometida sin rodeos y concluida con la misma contundente precisi—n. En ambas late el pulso de Wes Montgomery. Miles Davis aparece por partida doble y con doble, probablemente, intenci—n. Mientras en So what, el guitarrista da rienda suelta a sus dotes de improvisador aprovechando la estructura modal del cŽlebre tema de Davis, en Freddie Freolader, se zambulle de lleno en el blues, uno de sus terrenos favoritos. La impronta de George Benson, una de las influencias reconocidas por el guitarrista valenciano, est‡ presente en Billie’s bounce, pieza de Charlie Parker convertida en efervescente di‡logo a tres voces sin apenas tiempo para respirar. La elecci—n de Alligator bogaloo tiene sin duda que ver con la presencia Dr. Lonnie Smith, que contribuy— a este Žxito del saxofonista Lou Donaldson en los a–os sesenta. El Hammond insufla un inequ’voco sabor de Žpoca, en animado juego con un TŽbar que parece redescubrir de forma inocente uno de los ritmos que amenizaron las pistas de baile hace dŽcadas. HomogŽneo en su textura pero de referencias mœltiples, este disco constituye un paso adelante en la carrera de un mœsico que se proyecta en direcciones diversas y complementarias. Con un denominador comœn: la facilidad de comunicaci—n y la falta de prejuicios. No es casualidad que uno de los dos œnicos temas firmados por TŽbar sea Bennett’s got the blues, expl’cito homenaje p—stumo al organista, fallecido justamente al tiempo de esta grabaci—n. La chispeante relaci—n maestro-alumno, cuajada de anŽcdotas y reflejada en numerosas colaboraciones, que ambos mantuvieron a lo largo de varios a–os subyace en esta composici—n propia, donde pone la voz Loti Lewis, una cantante que vive e interpreta el blues con especial sinceridad. Como contraste, y en cuanto al resultado final, Bennett’s got... tiene poco que ver con el resto del ‡lbum. Tebar ha decidido conjugar en este homenaje musical el pasado y el presente, el sentimiento del blues y el esp’ritu de celebraci—n colectiva del gospel con el ritmo electr—nico de la pista de baile mas actual y el cuerpo a cuerpo de la mœsica en vivo. J.M. J‡tiva