

Visit:
www.davidpastor.net
Recorded
by alfonso garc’a at estudis tabalet, valencia,
december 2001. mixing, digital edition and mastering
by alfonso garc’a, february 2002. photography by
tono balaguer. art direction & design: ximo tebar
& claudia mart’nez. liner notes: jorge garcia. english
translation: manuel hamerlinck.
p
& c 2002 omix records. |
|
|
01 |
Woodoowoo
(D. Pastor) |
|
02 |
The
Dance Comences(B. Trainor) |
|
03 |
Tungled Roots (B. Trainor) |
|
04 |
To Clark (D. Pastor) |
|
05 |
A
New Path to the waterfall (B. Trainor) |
|
06 |
Baldwin
(B. Trainor) |
David
Pastor, Trumpet & Flugelhorn
Brian Trainor, piano
Richie Ferrer, Bass
Jeff Jerolamon, Drums
Produced
by Brian Trainor, David Pastor & Ximo Tebar
Introducing:
sangre y corazón-
Explosivo
He aquí la posibilidad de trabar conocimiento con
un gran músico de la nueva generación. Pastor
es un trompetista vigoroso y convincente, un jazzmen que
se expresa dentro de los límites del hardbop con
autoridad y convicción.
***
Carlos
Sampayo, Cuadernos de Jazz, num. 74, Enero 2003
"Trompetista
caracterizado por una tecnica encomiable y una energia
inagotable. David Pastor a redondeado un magnifico disco
de presentacion que nos estimula a esperar los siguientes."
Juan Campos, Efe Eme, Num
44, Dic 02
La
exigua tradici—n trompet’stica de nuestro pa’s se ve felizmente
compensada con esta primera declaraci—n discogr‡fica de
David Pastor, un mœsico valenciano que hace de la formaci—n
acadŽmica su mejor arma para enfrentarse al fuego de la
improvisaci—n. Aqu’ su viento recupera los aires m‡s fogosos
del hardbop con un aliado de lujo, el pianista norteamericano
Brian Trainor. Seis temas conforman el particular fulgor
creativo de un jazzista que, con toda seguridad, habremos
de escuchar ma–ana.
*** PABLO SANZ, EL MUNDO,
La Luna del siglo XXI, 21/03/03
DAVID
PASTOR, PREMIO "MEJOR METAL 2002" OTORGADO
POR LA ASOCIACION VALENCIANA DE MUSICOS DE JAZZ Y MUSICAS
CREATIVAS PROMUSICS
"El
premio mejor metal fue para David Pastor, que junto a
Ester Andújar han sido las grandes sensaciones
de la temporada gracias a sus dos respectivos discos"
DIARIO LEVANTE, 28
DE DICIEMBRE DE 2002
Música
Crítica
Explosión controlada
David
Pastor Quartet
David Pastor, trompeta-fliscorno, Brian Trainor, piano.
Rici Ferrer, contrabajo, Jeff Jerolamon (batería).
Black Note, 12 de Noviembre de 2002
Enríque
M. Monfort. Valencia
Por fin. No sin algún, sufrimiento David Pastor
ha podido ya sacar al mercado su primer trabajo como líder
Introducing, que ya esta a la venta en comercios del sector.
Aunque no conviene olvidar que si ahora es difícil
comercializar un disco para un jazzman valenciano hace
tan sólo una década era pura utopía.
Y más aún que se publicara en un sello de
la tierra como Omix, la anagramática compañía
de Ximo Tébar.
Como es de común proceder el concierto giró
en tomo a los temas del disco, todos ellos elaborados
por Trainor y David con complejos arreglos. Empezando
con el tema fetiche del trompetista: Woodoowoo, el bostezo
más jazzístico que hemos oído e ilustración
de la potencia y potencialidad de David Pastor. La palabra
clave de la grabación es temperamento (y aquí
nos remitimos al acertado libreto que ha escrito Jorge
García) más aún estandoTrainor y
Jerolamon juntos aunque anoche encontráramos al
pianista algo más lírico que de costumbre.
Emboscadas astutamente entre estos temas aparecieron perlas
que justifican lo dicho, como la callejera improvisación
de Pastor sobre la de la primera Gnosssienne de Satie
que le dejan a uno, como diría BorisVian, con el
deseo de tener un oído con reproducción
retardada y pausa. Más saturadamente festiva fue
la versión del tema de Hanckok Cantaloupe Island.
Pero para fiestas (y saturaciones) la que se lió
al final cuando cuando el clan de Sedaví al completo,
Carlitos Martín al trombón y Vicente Macíán
al tenor, subió al sobrecargado escenario para
tocar, con la ayuda de Luis Llario Soffly, as in a mornig
sunrise. Costará años quitar esa música
de las paredes. Diario Levante,
15/Nov/02
NOTAS
CD BY JORGE GARCIA
(ESPAÑOL
/ ENGLISH)
Quina
canya!
En
valenciano, quina canya! quiere decir ÁquŽ ca–a!, y es
la expresi—n admirativa m‡s comœn entre la gente de por
aqu’ cuando escucha tocar a David Pastor. "Dar ca–a",
segœn la Real Academia de la Lengua (2001), significa
"provocar", y segœn el Diccionario del espa–ol actual
de Manuel Seco y otros, "golpear o vapulear", pero con
palabras, en sentido figurado. La trompeta es un instrumento
curioso. En otras manos, o en otros labios, es una dama
refinada. En manos de Pastor parece pedir ca–a todo el
tiempo. David Pastor practica con su trompeta el arte
de la doma, la deja ir y la frena cuando se dir’a que
est‡ a punto de escapar; y ha conseguido desarrollar este
espect‡culo con tanto sentido dram‡tico que en cualquier
actuaci—n, haya quien haya a su lado, el pœblico termina
pendiente de Žl: un tipo grande como un oso forcejeando
con un tubo al rojo vivo. Las notas salen despedidas como
gotas de sudor, y cuando los contendientes se dan tregua
con una balada, la tensi—n permanece... En el camino quedan
trazos abundantes de inventiva musical, r‡fagas de jazz
autŽntico, magnŽtico y sorpresivo como un relato de Cornell
Woolrich, Todav’a lejos de los treinta a–os, David Pastor
es un mœsico que ha crecido r‡pido. Estudi— trompeta en
Sedav’, su pueblo natal, Valencia y Barcelona, donde acab—
la carrera con honores y premios. El jazz ya hab’a prendido
en Žl gracias principalmente a los esfuerzos de su paisano
Francisco Blanco Latino, saxofonista que por medio de
seminarios y talleres se ha convertido en el mejor publicista
del jazz entre los j—venes mœsicos valencianos. Con el
"equipo" de Sedav’, Pastor ha practicado el dixieland,
el latin jazz y se ha fogueado detr‡s de un atril de gran
orquesta. Pastor sub’a a los escenarios desde principios
de los noventa, y antes de que nos diŽramos cuenta ten’amos
ante nosotros a un estupendo trompetista. Un d’a de verano
de 1999, en el festival de San Sebasti‡n, donde hab’a
actuado con la orquesta de Francisco Blanco, comparti—
jam session con Clark Terry y el maestro le dio la alternativa
en una plaza de primera, por decirlo en tŽrminos taurinos
(Pastor, agradecido, le dedica aqu’ el tema "To Clark").
Para este disco, el primero a su nombre, David Pastor
ha llamado a mœsicos pr—ximos, con los que se siente a
gusto. El contrabajista Richie Ferrer es de Valencia,
aunque trabaja entre esta ciudad y Madrid, y Jerolamon
est‡ afincado en Valencia desde los a–os ochenta. A Brian
Trainor, amigo de la infancia de Jerolamon, lo ha conocido
en algunas de las giras que peri—dicamente organiza el
bater’a con solistas estadounidenses. Trainor es adem‡s
un compositor y arreglista de experiencia, y David Pastor,
consciente de ello, le ha cedido mucho protagonismo en
este terreno. La riqueza de colores del conjunto es en
buena parte mŽrito de Trainor, que aporta a la sesi—n
dos retratos musicales de escritores estadounidenses contempor‡neos,
compuestos en 1996: "Baldwin" y "A new path to the waterfall",
dedicados respectivamente a James Baldwin y Raymond Carver.
Las otras dos contribuciones del pianista son movimientos
de la extensa suite autobiogr‡fica "Tangled roots" (1998):
el que da t’tulo al conjunto y "The dance commences".
Entre Pastor y Trainor, principales voces solistas, existe
una afinidad que se advierte enseguida: ambos son temperamentales
y generosos. Jerolamon y Ferrer les siguen gustosamente
el juego, segœn se ve nada m‡s empezar el disco con "Woodoowoo"
(onomatopeya aproximada al sonido de un bostezo), una
composici—n de David Pastor que nunca ha sonado tan explosiva.
TambiŽn exigen mœsculo "Tangled roots", tema en dos frases
de tempo muy contrastado, con solos a cargo de los cuatro
mœsicos, y "Baldwin", elaborado a partir de un atractivo
vamp de piano, donde Pastor exhibe una amplia gama de
recursos expresivos y Jerolamon hace un curioso solo que
empieza sin baquetas. Pero aunque el disco desprende una
gran energ’a, en realidad est‡ bien repartido entre momentos
expansivos y momentos delicados: pertenecen a los œltimos
"The dance commences", balada a ritmo de tango, "To Clark",
un tempo medio de vena l’rica y aroma latino, y "A new
path to the waterfall", que tiene hechuras cl‡sicas de
canci—n standard. En las baladas, Pastor suele desenfundar
su fliscorno, de hermoso sonido, y su lirismo tiene una
fuerza subterr‡nea que a m’ me recuerda a Clifford Brown.
Si en el jazz la trompeta es el instrumento extravertido
por excelencia, con Pastor ha encontrado un estupendo
nuevo defensor. Jorge Garc’a
ENGLISH
Quina Canya!
The Valencian expression "quina canya!", or in Spanish
"ÁquŽ ca–a!" ("what a beating!") is the most often heard
comment in the audience when David Pastor is playing live.
According to the Dictionary of the Royal Academy of the
Spanish Language (2001) the literal meaning of the expression
"dar ca–a" (to step on it) is "to provoke". The Dictionary
of Current Spanish (Manuel Seco et al.) defines the term
as "to have a go at somebody or to give somebody a beating".
This should of course be understood in a figurative sense.
The trumpet is a curious instrument. In other hands, or
on other lips, it is a delicate lady. In the hands of
Pastor, however, it seems to be looking for trouble all
the time. It looks as though David Pastor performs the
Taming of the Shrew when he plays his trumpet: he lets
her go and then draws her back towards him when she is
about to escape. He has managed to develop this performance
to such an extent and with so much sense of drama that
in any concert, whoever heÕs playing with, he invariably
ends up drawing the attention of the whole audience: a
guy big as a bear struggling with a red-hot tube and notes
bursting out like sweat drops. When both wrestlers agree
to a truce with a ballad the tension is still in the air...
When the fight is finally over we are left with vigorous
strokes of musical inventiveness, blasts of real jazz,
magnetic and full of surprises like a short story of Cornell
Woolrich. Still in his twenties David Pastor is a musician
who has grown fast. He studied the trumpet in Sedav’,
his native village, and later in Valencia and Barcelona
where he finished his studies with flying colors and lots
of awards. Jazz had already caught on him thanks mainly
to the tireless work of another Sedav’ native, Francisco
Blanco Latino, a saxophone player who infuses the upcoming
generations of Valencian musicians with his enthusiasm
for jazz through lots of clinics and workshops. With the
"Sedav’ gang" Pastor has played everything from Dixieland
to Latin jazz and has also paid his dues in the trumpet
section of a big band. Pastor started walking onto the
stages in the early nineties and then suddenly, before
we knew it, we had a wonderful new trumpet player among
us. One summer day in 1999, after playing with the Francisco
Blanco big band at the San Sebasti‡n Jazz Festival, David
Pastor shared the stage with Clark Terry at a jam session.
For David it was like one of those bullfighting ceremonies
in which the senior bullfighter gives his blessing to
the apprentice. And on top of that in a first-class bullring!
Pastor, out of gratitude, dedicates the tune "To Clark"
to the master trumpeter. For this record, the first one
under his name, David Pastor has called musicians he feels
close to and with whom he feels at ease. Bass player Richie
Ferrer is from Valencia. He works in his native city and
is also an active member of the Madrid jazz scene. Drummer
Jerolamon settled in Valencia in the early eighties. David
Pastor met Brian Trainor, a childhood friend of JerolamonÕs,
during one of the frequent tours which the drummer organizes
with American guest soloists. Trainor is also a fine composer
and an experienced arranger. David Pastor, who is aware
of this, has entrusted him with a prominent task in this
field. To a large extent the rich colour palette of the
whole recording is due to Trainor. He contributes with
two musical portraits of contemporary American writers
composed in 1996. "Baldwin" and "A New Path to the Waterfall"
are dedicated to James Baldwin and Raymond Carver, respectively.
The other two contributions of the pianist are movements
of a longer autobiographical suite: "Tangled roots" (1998),
which gives its title to the recording, and "The Dance
Commences". There is an affinity between Pastor and Trainor,
the main soloists, which is immediately noticeable: they
are both temperamental and generous. Jerolamon y Ferrer
gladly follow them in their interplay as you can see right
from the start in "Woodoowoo" (an onomatopoeia imitating
the sound of a yawn), a composition by David Pastor which
has never sounded so explosive. "Tangled roots" also requires
a lot of energy. In this tune, built up from two phrases
with very contrasting tempos, all four musicians are given
solo spaces to stretch out. In "Baldwin", constructed
on an attractive piano vamp, Pastor displays a wide array
of expressive resources and Jerolamon plays a curious
solo which starts without drum sticks. But although the
record gives off tons of energy it is very well balanced
between expansive stretches and quiet moments. Among the
latter are "The Dance Commences", a tango-flavoured ballad,
"To Clark", a lyrical medium-tempo tune with a Latin beat
and "A New Path to the Waterfall", which sounds like a
classic standard. When playing ballads Pastor normally
uses his flugelhorn, from which he gets a beautiful sound,
and his lyricism has a strong undercurrent force which
reminds me of Clifford Brown. If in jazz music the trumpet
is the quintessential extrovert instrument then it has
found in Pastor a wonderful new champion.
Jorge Garc’a
"Todas
las referencias apuntaban a que Žste era de los trompetistas
que no daba un minuto al respiro, de Žsos que no paran
de menear el aire y peinan al personal que tienen delante
soplando cada vez m‡s fuerte. Pero, por lo apreciado en
ÒIntroducingÓ, su primer ‡lbum como l’der, habr‡ que empezar
a hacerse una idea mucho m‡s realista de su forma de tocar.
Bien es cierto que en este debut David exhibe un gusto
contundente por la mœsica enŽrgica y por un tratamiento
casi salvaje de su instrumento, pero, con las mismas,
sale muy bien parado cuando se trata de entender a la
trompeta como una compa–era de momentos m‡s sinuosos.
En ÒIntroducingÓ, Žl firma solamente dos temas, y el segundo,
dedicado a Clark Terry, es una deliciosa balada en la
que Pastor evidencia ser capaz de girar dentro de un tema
sin perder en ningœn momento la compostura. El resto de
las piezas (otras cuatro) son del pianista Brian Trainor,
elemento trascendental a la hora de leer el resultado
de ÒIntroducingÓ. De Žl no s—lo se recuperan las composiciones,
sino que a Žl se le conceden tambiŽn galones suficientes
como para ensamblar la secci—n r’tmica que cierran Richie
Ferrer y un siempre sorprendente Jeff Jerolamon. Trainor
hace las veces de ÒpartenaireÓ mel—dico con Pastor y de
eje de referencia respecto al resto del cuarteto, convirtiŽndose
en el faro alrededor del cual todo gira con cierto orden.
El hecho no debe desviar la atenci—n de que, en las composiciones,
la trompeta es el instrumento que lleva y conlleva, atrayendo
hacia s’ todo el conducto sonoro que manda en el grupo.
Como debut puede considerarse un disco sumamente homogŽneo,
que reivindica la figura de Pastor tambiŽn en los terrenos
l’ricos y que demuestra que en nuestros pa’s tambiŽn hay
trompetistas excelentes."
Esteban Perez
Todas las Novedades. Nov 02
|